ASI HABLO ZARATUSTRA


Zaratustra es un visionario de la naturaleza del hombre, él ha encontrado en ellos la crisálida de donde emergerá una nueva versión de la condición humana: el superhombre. Durante milenios el hombre ha permanecido impasible y subordinado a la voluntad de Dios, desconociéndose a sí mismo y entregándose a la providencia divina. Pero ¡Dios ha muerto ¡ anuncia Zaratustra, la muerte de Dios es el primer paso para el nacimiento del Superhombre, Declarar el fallecimiento de Dios simboliza la anulación de cualquier esperanza en el mas allá y la conquista del sentido de la tierra. “todos los seres han creado hasta ahora algo por encima de sí mismos: ¿y queréis ser vosotros el reflujo de ese gran flujo y retroceder al animal más bien que superar al hombre?”. los hombres han permitido durante la historia universal que Dios se adueñe de su naturaleza mortal suprimiendo la vitalidad del cuerpo y la potencia creadora de sus pasiones, la Religión creo y alimento una moral basada en la negación de la corporeidad y la anulación del deseo que condujo a la sociedad a ser cautiva del reino de Dios. Sin embargo, ante este panorama desalentador para el hombre, se advierte la aparición de un espíritu emancipado y creador.
Zaratustra es la gota pesada que cae del nimbo que se posa sobre el mundo para anunciar la presencia de este espíritu cuyo germen yace en las entrañas del hombre mismo; el hombre no es el superhombre, pero es la simiente que posibilitara su brote. Zaratustra reconoce que aún se posee el terreno fecundo para el nacimiento del superhombre “es tiempo de que el hombre fije su propia meta.es tiempo de que el hombre plante su más alta esperanza. Todavía es bastante fértil su terreno para ello. Mas algún día este terreno será pobre y manso, y de él no podrá ya brotar ningún árbol elevado”. Este terreno del que habla Zaratustra no es más que el espíritu del hombre, el cual se encuentra todavía en la capacidad de trasformar su esencia contaminada por la moralidad cristiana, y ser el “ocaso” que dará paso al despertar de un nuevo sol naciente. No obstante, el vaticinio del superhombre se puede desdibujar ya que el tiempo del último hombre, espíritu infecundo y despreciable, amenaza con envilecer la potencialidad del espíritu humano. De allí que Zaratustra exhorte a los hombres a conservar en su ser esa vitalidad y capacidad creativa que le permitirá sublevarse y afirmar el sentido de la tierra en virtud de un estado superior de la existencia, una nueva condición que exprese la verdadera actividad natural del hombre: el superhombre.

0 Response to " "

Publicar un comentario